viernes, junio 29, 2007

Cuando por fin estuve dentro...


me pareció un sueño e incluso se me cayeron lágrimas de la emoción.

4 comentarios:

A MÁIS CHOUPIZA dijo...

A mí también me pasó lo mismo. A última hora de la tarde es un sueño.

Darz Mol dijo...

Pos yo no he estado...

Anónimo dijo...

yo si estuve primo, descalzo y con agujeros en los calcetines, los sarracenos pensarian que los cruzados somos unos guarros.

susej dijo...

A mi me pasó lo mismo, pero mi hora mágica fue a primera hora de la mañana. No había personas, solo gatos que me acompañaron bajo la cúpula.